Víctor Manuel Blanco

Ingresé en la clínica en octubre de 2013 con 148 kg

A mis 37 años llevo una larga trayectoria de dietas y tratamientos, como todos los compañeros, y ninguno me ha dado resultado, ni a ellos ni a mi. Incluso llegue a estar en lista de espera para operarme hasta que conocí el Método. Es un tratamiento integral, en el cual no sólo se trabaja el tema de la alimentación, sino también el plano conductual. Existen los denominados Grupos terapéuticos con los que se trabaja a diario y eso nos apoya muchísimo.




Los cambios han sido espectaculares, no sólo físicamente sino anímicamente. A los cinco meses había perdido 50 kg. Las mejoras desde que empecé en la clínica han sido espectaculares, a nivel físico, yo necesitaba una máquina para respirar, ya definitivamente me la he quitado, duermo mucho mejor, todos los problemas de tensión me los he quitado de encima, y luego evidentemente me siento mucho más ligero, más contento, más feliz, no te dejas apesadumbrar por los problemas, no te ahogas en un vaso de agua, es como una especie de primavera interior.

Hay tres cosas que a mí me han servido. La primera cosa que a mí me ha ayudado a


sostener este tratamiento ha sido el sueño, si uno no es capaz de soñar, de imaginarse delgado, de imaginar un futuro en delgadez, es más difícil sostener este tratamiento.

La segunda cosa que quería compartir con vosotros es el trabajo, de nada sirve soñar sino hay un trabajo detrás, si ese sueño no se trasforma en metas concretas.

Y por último, si tuviera que destacar algún punto de este proceso, ese sería sin duda el aprendizaje. El hecho de saber si unas veces comes por tristeza, otras por ansiedad… conocer la procedencia todas esas emociones e identificarlas, es fundamental.



Me siento mucho más ligero, más contento, más feliz, no me dejo apesadumbrar por los problemas, no me ahogo en un vaso de agua, es como una especie de primavera interior