Fabian Richardi

Comencé el tratamiento por mi mujer y pesando 176 kg.

No paso hambre, me siento mucho más ágil. Antes mi vida era un tormento, estaba todo el día sentado en un sofá, ya no trabajaba, no hacía nada, esperando que llegara el Milagro.


Realmente estoy feliz, feliz de haber conocido el Método Ravenna, ya puedo decir que la vida me cambió




En Ravenna tengo todas las herramientas. Yo sufría de acidez, ahora no tengo acidez, dolores de espalda, ya no tengo dolores de espalda, colesterol, ácido úrico, mejoré en todo, en todo. Y de la autoestima ni hablar, eso es increíble, cada vez me siento mejor, es salir a la calle y todo el mundo “Qué guapo, qué guapo” y ya me lo estoy creyendo…

La vida te cambia en todo, estaba todo el día en el sofá, amargado, llorando, comiendo y punto.


Ahora tengo vida laboral, voy, vengo, hago deporte, me siento espectacular en todos los sentidos. Mejor que cuando tenía 18 años y todo eso se lo debo al Método Ravenna. Te cambia la vida, se te abre la mente, de una vida triste, apagada, a la alegría, a la felicidad, a poder disfrutar de un montón de cosas, de un mundo que una persona con obesidad y mucho menos con obesidad mórbida conoce. Y eso lo aprendes acá, con los profesionales, con el grupo, con el apoyo que te da día a día la clínica.


Quiero que todas las personas que tengan el problema que yo tuve vengan a la Clínica Ravenna y lo solucionen, porque se puede, es increíble, si yo pude, vos podés