Eloísa Cotobal

Por fin llegó mi momento, a los 37 años

A dieta desde los nueve años (“que maja la niña rubita gordita”, “pero qué gorda, es una lástima con esos ojos…”, “¡Cuidado!, que viene la fofa”).


Tuvo que ser el 20 de enero de 2009 el primer día de la gestación de mi nueva vida.





Lo que en un principio surgió como la determinación de acabar con un problema óseo en una cadera, se ha transformado en la construcción de una nueva persona por fuera y, quizá en mi caso lo más importante, también por dentro.

Gracias al tratamiento de la Clínica Ravenna – Madrid y al inconmensurable trabajo que sus profesionales están haciendo con mi persona, estoy transformándome en la persona que merece estar “en el cuerpo que le corresponde” (como dice la psicóloga Cristina).


Una vez más, mil gracias.