En un abrir y cerrar de boca

Historias de problemas Gordos

En cierta gente, existe la creencia acerca de la imposibilidad de poder revertir su obesidad o sobrepeso. Este convencimiento sentencia a sus kilos de más a una cadena perpetua personal, aprisionándolos en su cuerpo; tal vez, de por vida. Cualquier motivo les queda cómodo para justificarse: genes, estados de ánimo, un entorno sedentario, adictivo, estresante, engordante…

Este convencimiento sentencia a sus kilos de más a una cadena perpetua personal, aprisionándolos en su cuerpo; tal vez, de por vida. Cualquier motivo les queda cómodo para justificarse: genes, estados de ánimo, un entorno sedentario, adictivo, estresante, engordante… Sin embargo, su imposibilidad casi siempre se debe a que desconocen, entre otras cosas, la manera de controlar una conducta alimentaria impulsiva, repetitiva.

El tratamiento redireccionó tan poderosamente sus comportamientos impulsivos, que dominaron plenamente sus conductas en general, no sólo la forma de comer.

El nuevo libro del doctor Ravenna viene a confirmar a todos los imposibilitados, que los imposibles no existen. Los animará a vivir sin creencias erróneas, rótulos absolutos, y juicios condenatorios. Los acercará a la idea de lo posible: aunque vivan lejos, tengan cualquier edad, pocos o muchos kilos que bajar, o hayan engordado por cualquier motivo… En todos los casos, adelgazar y mantenerse en un hecho real y comprobable. Mediante la lectura de estas historias se detalla en vivo y en directo el tratamiento integral, eficaz, coherente, que posibilitó a ocho pacientes de distintas edades, revertir diferentes orígenes y formas de gordura. El método actuó en simultáneo, sobre la personalidad, el comportamiento, los conociemientos y las emociones de cada uno de ellos.

En definitiva, el objetivo de conocer estas historias es descubrir mano a mano un método eficaz, reavivar la confianza de poder; inaugurar una actitud diferente, si es que usted posee un problema de sobrepeso o con algún otro desborde. Si cree que no puede, sólo pregúntese: “Si ellos lo lograron, ¿por qué yo no?, ¿soy tan distinto?”.